Hombres Dioses,
Creadores de sentimientos y máquinas,
Esclavos de armas y gérmenes,
Dueños de seres que nunca soñamos,
Dioses en nuestra brevedad,
Diablos y Atilas en nuestra miseria.
Nada tenemos seguro,
Y aún así, lo queremos todo…
Así aprendimos
A negociar nuestras emociones,
A transar con el ignorante,
A sacar ventaja del enfermo,
Y a pesar de todo,
Sentirnos más humanos todavía.
Hay cabernas más oscuras,
Otras formas de llorar y sufrir…
Todo tiene su orden,
Con el hombre-Dios,
Que cura como daña,
Que clona y olvida,
Que inventa vida como inconciencia.
El querer siempre más,
El negarnos a ver lo no querido,
Será nuestro Moisés,
A quien sabe, que Tierra Prometida…
Κυριακή 27 Σεπτεμβρίου 2009
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