Τετάρτη 30 Σεπτεμβρίου 2009

Nature is fair

Nature is fair,
And deep down,
Meditate ...

The Man God

Always escapes,
He smiles defiantly,
Feels invincible.
After him,
The Flood...

With great galleys,
Beats the resilience of Neptune,
And endorses the best extinctions,
Furrowing the oceans for more.

Life ...
It has its Cahuides,
It has its Kamikazes,
That are made to kill,
With its cargo in the belly.

Right now they’re up into their Trojan horses,
And they ride to his immolation.

On land,
At the celebration of another,
They will feel as David,
Its only rock.

Traducido por Daniela Reyna

Δευτέρα 28 Σεπτεμβρίου 2009

La Cadena

La naturaleza es justa,
Y en lo más profundo,
Medita...

El hombre Dios,
Sigue escapando,
Sonrie desafíante,
Se siente invencible.
Después de él,
El diluvio...

Con inmensas galeras,
Vence la resilencia de Neptuno,
Y hace suya las mejores extinciones,
Y surca los oceanos por más.

La vida...
Tiene sus Cahuides,
Tiene sus Kamikazes,
Que se hacen matar,
Con su carga en las entrañas.

Ahora mismo suben a sus caballos de troya,

Y cabalgan a su inmolación.

Ya en tierra,
En la celebración de otros,
Harán sentir, cual David,

Su única piedra.

Κυριακή 27 Σεπτεμβρίου 2009

The Game

En la cuna del mundo,
En plena Sabana Africana,
Aprendimos a cooperar,
A tender alianzas con el prójimo,
A confiar en el otro,
A depender de los demás.

Dicen que llegamos solos,
Y solos nos iremos,
Pero al igual que el Eufratis y el Tigris,

Estamos destinados,
Inexorablemente a confluir en la colectividad.

Sea por Genes competitivos,
Sea por Genes cooperativos,
Nuestra especie busca el poder,
Una necesidad tan primaría
Como el vestido, el sexo o la comida.

Una sociedad,

No existe sin poder,
Y un grupo,
Ilusionado...
Con poderlo todo,

Con tenerlo todo,
Y sentir...

Ensimismado el poder en él.

Poseido,

Es instrumento y Astro, a la vez,
Es fuerza moldeadora,
Es la voluntad de todos,
En el espejo de la suya,
Es lo que amamos,
Y también lo que tanto odiamos.


Y en el umbral del santo y el tirano,
Todo se decide.

Quizas por eso...

La naturaleza sabía,
Hizo de él,
Algo que se desea,
Se ansia, y que tan pronto,
Se alcanza se consume.
Y como el amor,
Es eterno mientras dura.

Es como la vida misma,
Efimero,
Pero a la vez,
Persistente,
E irreductible.

Dejarlo partir...
Solo los más justos lo logran.
Y solo las víctimas de su lujuría,
Son en sí mismas, la mejor de las paradojas,
Y punto de inicio, de la grandeza de otros.

Dioses fugaces

Hombres Dioses,
Creadores de sentimientos y máquinas,
Esclavos de armas y gérmenes,
Dueños de seres que nunca soñamos,

Dioses en nuestra brevedad,
Diablos y Atilas en nuestra miseria.
Nada tenemos seguro,
Y aún así, lo queremos todo…

Así aprendimos

A negociar nuestras emociones,
A transar con el ignorante,
A sacar ventaja del enfermo,
Y a pesar de todo,

Sentirnos más humanos todavía.

Hay cabernas más oscuras,
Otras formas de llorar y sufrir…
Todo tiene su orden,
Con el hombre-Dios,
Que cura como daña,

Que clona y olvida,
Que inventa vida como inconciencia.

El querer siempre más,


El negarnos a ver lo no querido,
Será nuestro Moisés,

A quien sabe, que Tierra Prometida…